.jpg)
Casi todo el mundo piensa en la media naranja como compañera natural del hombre. Pero héteme aquí que alguien, con notoria habilidad y agudeza visual, ha descubierto que la verdadera mitad del fruto apetecido por el hombre es la biblica media manzana; tentación y origen de nuestro irresistible e inevitable destino.
Vease la muestra.