Aunque algunas veces
la memoria me traiciona,
los sueños se emborronan
y los deseos se confunden.
Aunque algunas veces
no soy más que una pantomima
de mi propio ser,
grotesca y retorcida,
con un gesto de papel.
Aunque algunas veces
quisiera cumplir esa esperanza
que huyó de mí,
perdida en la bruma
de mi mente atormentada,
cansada de esperar
el siguiente amanecer.
Grito al cielo...
vacío de dioses comprensivos,
y mi garganta se desgarra,
en un alarido.
Perdido en el olvido
de cualquier recuerdo humano,
mi espíritu cabalga a horcajadas
sobre el lomo estremecido
del corcel de la desesperanza.
Si una lágrima saciara
mi carencia húmeda
del vital flujo acuoso,
lloraría años gustoso,
pero hasta las lágrimas
son saladas.
potroviejo
jueves, 9 de agosto de 2007
martes, 31 de julio de 2007
EL CRISTAL ROTO ( Lone Star ) 31.07.2007
Fino, frágil, delicado, cristal transparente y brillante, roto en mil pedazos, hecho añicos imposibles de recomponer.
Pieza única, finísima, que siempre producía el temor y, a la vez, el convencimiento, de que acabaría rompiéndose algún día.
Era preciso tratarla con sumo cuidado, con delicadeza y buen tacto, sujetándola con firmeza y dulzura, y con amor.
Porque, igualmente, por una presión fuerte, podría resquebrajarse, objetivo opuesto al que se pudiera pretender...
Cómo, al sostenerla con los dedos, apenas rozándola con tanto cuidado, podría resbalar, caer... y deshacerse.
Casi podría decirse que estaba predestinada a romperse. Era demasiado frágil; se adivinaba que sucedería de ese modo.
Un objeto, tan vulnerable a la ruptura, no podía estar en los mismos lugares, ni tratarse como a otras piezas más resistentes.
Luego, sucedió lo previsible: se hizo polvo; un polvo de cristales luminosos, que seguían reflejando la luz intensamente.
Ahora, en lugar de tener su entera forma de cristal, tengo una bolsita transparente, con miles de minúsculas y brillantes partículas.
Es mi cristal precioso y preciado, ahora destrozado y convertido en un simple puñado de polvillo centelleante, del que nunca me desprenderé.
Lone Star
viernes, 27 de julio de 2007
MIRAME A LOS OJOS ( Rimbaud) 27.07.2007
Mírame a los ojos,
y si encuentras un carbón encendido
entre las cenizas,
sopla con tu boca de tormenta,
expulsa el aire pleno de tus angustias
y prenderás una tenue llama cálida
en la sima de mi corazón.
Mírame a los ojos.
La frontera de la discreción se resquebraja;
me asaltas con tu luminosidad
y no puedo, ni quiero, defenderme
del brillo agudo de esas lanzadas de amor
que pugnan por atravesar mi prudente escudo.
No tengo otro recurso que rendirme,
y entregarme, vencido, al disfrute de tus sueños.
Mírame a los ojos.
Si sostienes la mirada,
verás mi horizonte:
es gris luminoso y con brillos
de luna argentada.
Allí puedes conducir tu barca
de blancas velas.
Allí puedes dirigir tu alma.
Mírame a los ojos
y, si puedes ahondar en mi pensamiento,
deslía la urdimbre de mis temores,
suelta los nudos enredados de las dudas
e hila una madeja de sensaciones
para tejer un tapiz salpicado de ilusión
que adorne la aridez de mi futuro.
Mírame a los ojos.
Todo es posible si me miras;
incluso que te pueda ver
reflejada en el cristal de mi cristalino,
acicalando tu inacabable hermosura,
bañándote en el mar salino de mis lágrimas,
sumergida en la profundidad de mis besos.
Mírame a los ojos.
Y te ruego no repares, con curiosidad,
en la textura frágil de mi cuerpo,
deformado por las heridas de la edad.
No consideres mi maltrecha fortaleza;
tan solo, disculpa mi imperfecta forma de querer
y mi deseo de amarte.
Rimbaud
miércoles, 25 de julio de 2007
SUAVE
Suave como seda
mi dolor descansa,
mientras el tiempo no ceda
mi alma se cansa.
Preñada de deseos,
sujetar la esperanza,
resulta vaga andanza
con sus aleteos.
Un sueño que salta,
una mirada perdida,
dirigida a la querida,
perdida en nubes altas.
Vuelo cautivo
que rememora la vida,
mirada abstraída
perdida en el olvido.
En el onírico vivir
la vida pasa
dejando la existencia escasa
y próximo el morir.
potroviejo
mi dolor descansa,
mientras el tiempo no ceda
mi alma se cansa.
Preñada de deseos,
sujetar la esperanza,
resulta vaga andanza
con sus aleteos.
Un sueño que salta,
una mirada perdida,
dirigida a la querida,
perdida en nubes altas.
Vuelo cautivo
que rememora la vida,
mirada abstraída
perdida en el olvido.
En el onírico vivir
la vida pasa
dejando la existencia escasa
y próximo el morir.
potroviejo
ALMA
Alma, quiere ser alma,
sin darse cuenta soñaba
en lejanos pensamientos,
que en su sueño adoraba.
Alma, quieres ser alma,
sin barreras y sin trabas,
volando en altos cielos
escalando nuevas montañas.
Alma, quiere ser alma,
atrapada a la palabra
que del gesto está privada,
añora la condición humana.
Alma, quiere ser alma,
y descender de sus cielos
a la tierra mundana,
buscando su cuerpo
Alma, quiere ser alma,
y notar como una lágrima
resbala por su mejilla
mojando su cara.
Alma, quiere ser alma,
dejar de ser soñada,
fundirse en un abrazo
poder ser amada.
Alma, quiere ser alma.
potroviejo
sin darse cuenta soñaba
en lejanos pensamientos,
que en su sueño adoraba.
Alma, quieres ser alma,
sin barreras y sin trabas,
volando en altos cielos
escalando nuevas montañas.
Alma, quiere ser alma,
atrapada a la palabra
que del gesto está privada,
añora la condición humana.
Alma, quiere ser alma,
y descender de sus cielos
a la tierra mundana,
buscando su cuerpo
Alma, quiere ser alma,
y notar como una lágrima
resbala por su mejilla
mojando su cara.
Alma, quiere ser alma,
dejar de ser soñada,
fundirse en un abrazo
poder ser amada.
Alma, quiere ser alma.
potroviejo
AMOR Y SILENCIO
Cantos añoro de viejos cuentos,
las páginas rasgadas
los colores yertos
Algunas palabras suspenden el tiempo
otras en cambio avivan su fuego,
sonidos cálidos en mi cerebro,
momentos tranquilos, que como viento
airean el alma y el pensamiento.
Sonido de una campana lejana,
amor que yace en el lecho,
desnuda se muestra sin secreto,
la piel como entrega,
los labios abiertos.
Desciendo a la profundidad de su mirada,
que pausada reclama, amor y deseo,
poso mis labios, en sus labios abiertos,
mi mano en su mano,
mi pecho en su pecho.
Y no suena ni una palabra,
que el gesto reclama
amor y silencio.
potroviejo
las páginas rasgadas
los colores yertos
Algunas palabras suspenden el tiempo
otras en cambio avivan su fuego,
sonidos cálidos en mi cerebro,
momentos tranquilos, que como viento
airean el alma y el pensamiento.
Sonido de una campana lejana,
amor que yace en el lecho,
desnuda se muestra sin secreto,
la piel como entrega,
los labios abiertos.
Desciendo a la profundidad de su mirada,
que pausada reclama, amor y deseo,
poso mis labios, en sus labios abiertos,
mi mano en su mano,
mi pecho en su pecho.
Y no suena ni una palabra,
que el gesto reclama
amor y silencio.
potroviejo
jueves, 5 de julio de 2007
NUBES DE CRISTAL
Algunas veces viajo por las frágiles nubes
de cristal de mis pensamientos perdidos,
en lejanos mundos, tan distintos a éste,
que diríase que no existen.
Sin embargo estos mundos, perdidos
entre las brumas de un destello,
de deseo contenido y continente,
devuelven un amor latente.
No contienen odio ni rencor,
tan solo dosis de dolor ajeno,
porque hago mío el sufrimiento
de sus campos de grano y heno.
Mi amor no quiere, tan solo siente,
y por ser sentimiento y no deseo
su etérea forma se desvanece
en el cotidiano devaneo.
potroviejo
de cristal de mis pensamientos perdidos,
en lejanos mundos, tan distintos a éste,
que diríase que no existen.
Sin embargo estos mundos, perdidos
entre las brumas de un destello,
de deseo contenido y continente,
devuelven un amor latente.
No contienen odio ni rencor,
tan solo dosis de dolor ajeno,
porque hago mío el sufrimiento
de sus campos de grano y heno.
Mi amor no quiere, tan solo siente,
y por ser sentimiento y no deseo
su etérea forma se desvanece
en el cotidiano devaneo.
potroviejo
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